No pidas tanto a tu alrededor y
comienza por ti mismo, hay veces que nuestro limite parece no existir, nunca nos
encontramos saciados de pedir y mucho menos de criticar toda actitud u cosa que
nos rodea,(pasándonos por alto a nosotros mismos con este talante) pensando que
roza el nivel más alto que exista de penumbra y fallo . No hay nada como predicar con el
ejemplo, no pidas que te den luz y conviértete en alguien que la aporta la dona
y la va repartiendo permitiéndote así esclarecer situaciones, momentos y vivencias que
sí que son de verdad difíciles.

Comentarios
Publicar un comentario